Una vez todos reunidos en el camping sanos y salvos, y después de una reconfortante ducha bien calentita todo se ve de otro modo. Hay experiencias que nos marcan el carácter y con estas salidas aprendemos muchos valores humanos y nos damos cuenta de las cosas que realmente te hacen sentir bien y ser feliz contigo mismo y con tu entorno.
Para terminar bien el día, vemos el partido del Atletico de Madrid- Barça,... (una manita fuera de casa, sin comentarios,...).
El domingo, nos levantamos sin prisas y desayunamos contemplando un cielo azul radiante.
Recogemos las tiendas y mientras unos vuelven a casa, otros nos decantamos por hacer un "paseo", una etapa del GR11 desde Tavascan a Estaon (unos 11 kms y un desnivel de casi 700 mts). Pasando por unos pueblecitos preciosos, anclados en el tiempo y sin apenas gente, ni coches, como Aineto. Antiguas Bordes abandonadas, riachuelos cantarines de transparentes aguas,... lugares para recordar en momentos de estress.
Las Bordes de Nibrós nos enamoran, rincones donde las ardillas te observan, las vacas y caballos pacen sin ninguna prisa en los prados, no vemos presencia humana hasta llegar al pueblo de Estaon. Buenas panorámicas desde las alturas de este tranquilo pueblo de montaña.
Ruta para recomendar antes de que las nieves cubran los caminos.
Este fin de semana lo hemos compartido: Concha, Cristina, Laura; Mª José, Montse, Rubí, Jordi, Juan Antonio, Marc, Miguel, Tomás y yo. (Ah! y Berni, el perro montañero).
Es todo un regalo esta combinación de montaña y buenos amigos, gracias a todos por compartir estos grandes momentos.