De la Cerdanya sopla un viento helador que nos ahuyenta las nubes amenazadoras (agradecidos estamos). Continuamos ruta para subir a la Tosa Pelada, hay que tener precaución con las zonas heladas y la nieve que cayó anoche cubre escasamente las piedras,...Vaya invierno más extraño que estamos viviendo,...
Terminamos el recorrido ascendiendo al Pedró dels Cuatre Batlles, donde ondea la senyera catalana. Tiempo para hacer unas fotos de este entorno precioso y de sus buenas panorámicas, antes de bajar rápido buscando una zona resguardada para comer el bocadillo al sol del mediodía y recuperar fuerzas.
En la ascensión hemos podido ver algún rebeco, bajando solo vemos sus huellas y sus "conguitos".
Muy buena excursión invernal compartida con: Concha, Loli, Mª José, Montse, Juan Antonio, Juan Carlos, Tomás y yo.