


Aprovechando las vacaciones de Semana Santa, hemos pasado unos intensos días por el País Vasco. Nuestra primera parada la hacemos en la preciosa villa alavesa de Laguardia (Biasteri), donde destaca su casco medieval, murallas, reloj de carillón de la plaza mayor (donde unos autómatas bailan a ritmo de pasacalles festivo), y sobretodo, la gran belleza de la iglesia de Santa María de los Reyes, con su portada de figuras de piedra policromadas. Cerca de la población de Elvillar se encuentra uno de los dólmenes más espectaculares del País Vasco: La Cueva de la Hechicera. En la capital alavesa, Vitoria (Gasteiz), todo su casco viejo es un museo medieval, con palacios, iglesias, patios, plazas, muchos parques y zonas verdes. La catedral de Santa María está "abierta por obras", interesante iniciativa para conocer con visita guiada las obras de restauración. Aproveché para fotografiarme con uno de mis escritores favoritos, Ken Follett (bueno, con su estatua). Aunque el tiempo no ha sido muy bueno hemos subido al GORBEIA, cima provincial de Alava y de Vizcaya, desde Pagomakurre. Precioso lugar, entorno privilegiado.
Pasando por Oñate, se llega al Santuario de Arantzazu y desde aquí, iniciamos la ascensión a las montañas más altas de Guipuzcoa (y del País Vasco), en la Sierra del Aizkorri, hacemos cumbre en el AKETEGUI y el AITXURI, a pesar del mal tiempo y la niebla. Toda una experiencia de montaña con tiempo adverso.
El único día primaveral y soleado lo empleamos para hacer la etapa del GR11 que nos llevará desde BERA DE BIDASOA (Navarra) hasta Cabo de Higuer en HONDARRIBIA. Hay que tener cuidado con la señalización, pues siguiendo las marcas del GR, aparecimos en Lesaka, pues una variante se cruza con el camino principal,... El recorrido es espectacular, bosques y prados, Peñas de Aya, Embalse de San Antón, Ermita de San Marcial, Irún , Hondarribia y al final el Cabo de Higuer (final o principio del GR11), mirando al Cantábrico y a Francia contemplamos el atardecer después de muchas horas de caminata y unos 35 kms. recorridos.
El último día, lluvioso y de pleno invierno, lo dedicamos a comer con la familia de Mª José, empezamos a las 14h y salimos del restaurante a las 19h,...(Esto es comer sin prisas y con sobremesa). Tiempo de celebración y reencuentro donde la memoria, a veces, es selectiva.
Han sido unos días intensos conociendo nuevos rincones de este bello País Vasco.
Aprovecho para agradecer la hospitalidad y generosidad de Blanca que nos ha alojado en su casa con todo cariño, y a Víctor que nos acompañó en la etapa del GR11, con su vitalidad y buen humor (qué ricos estaban los esparragos navarros!!!!!). El resto del equipo lo ha formado: Anna, Conchi, Mª José, Joan, Juan Antonio y yo. Gracias a todos por vuestra entrega y amistad.